Guía independiente sobre la bicicleta urbana. No tiene relación con la política, los políticos, los partidos ni las autoridades, no es una tienda ni un taller y no está vinculada al sitio que antes ocupaba este dominio.

Guías

Guías prácticas

El primer artículo de la sección trata de la puesta a punto de primavera. Tras varios meses en el trastero o en el balcón, lo normal es que los neumáticos estén desinflados, la cadena reseca y las luces descargadas. No pasa nada: la mayor parte de la revisión puedes hacerla en casa en una tarde, y lo complicado lo detectarás a tiempo para llevarlo al mecánico.

La revisión de primavera no es una reparación, sino un reencuentro. Descubres de antemano los pequeños detalles que en la carretera se convertirían en un problema y sales con la confianza de que la bici no te dejará tirado.

— La opinión de la redacción

Qué preparar antes

  • Una tarde libre y un sitio donde puedas dejar la bici con calma y mancharte un poco.
  • Una bomba con manómetro o, al menos, una bomba con la boquilla adecuada para tus válvulas.
  • Unos cuantos trapos limpios, un cepillo de dientes viejo y agua tibia con un jabón suave.
  • Lubricante específico para cadenas de bicicleta: el aceite doméstico no sirve bien para esto.
  • El cargador de las luces o pilas nuevas.
  • El manual de la bicicleta, si lo conservas: recoge las particularidades de tu bici.
  1. Revisa la bici entera

    Coloca la bici en un lugar bien iluminado y rodéala despacio. Busca grietas y abolladuras en el cuadro y la horquilla, óxido, piezas sueltas y cables deshilachados. Mueve el manillar y el sillín: deben estar firmemente sujetos.

    Ejemplo ilustrativo: en el cuadro, cerca del eje del pedalier, se ve una fina grieta en la pintura. Conviene enseñársela a un mecánico antes de salir, porque bajo la pintura puede haber un daño en el metal.

  2. Lava la bici

    Limpia el cuadro, las ruedas y las llantas con un trapo y agua tibia jabonosa. No apuntes con un chorro fuerte a los rodamientos: el agua arrastra la grasa. Después del lavado, sécala bien.

    Ejemplo ilustrativo: tras el invierno, las llantas tienen una película gris. Una llanta limpia frena bastante mejor, así que merece la pena lavarla con especial cuidado.

  3. Infla los neumáticos

    Busca en el flanco de la cubierta el rango de presión admitido e infla el neumático dentro de esos valores. Aprovecha para revisar la banda de rodadura: cortes profundos, abultamientos y grietas son motivo para cambiar la cubierta.

    Ejemplo ilustrativo: un neumático vuelve a estar blando a la mañana siguiente. Lo más probable es que la cámara esté pinchada y haya que parchearla o cambiarla antes de salir.

  4. Limpia y lubrica la cadena

    Primero retira la suciedad vieja con el cepillo y el trapo; después aplica un poco de lubricante en cada eslabón mientras giras los pedales hacia atrás despacio. Al cabo de unos minutos quita el sobrante: por fuera, la cadena debe quedar casi seca.

    Ejemplo ilustrativo: la cadena brilla de aceite y al día siguiente ya está negra. Es señal de que hay demasiado lubricante y está atrapando polvo.

  5. Comprueba los frenos

    Aprieta las manetas de freno: no deben llegar hasta el manillar. Mira las zapatas o pastillas: si las ranuras se han borrado, toca cambiarlas. Ante cualquier duda sobre los frenos, acude a un mecánico.

    Ejemplo ilustrativo: el freno trasero solo detiene la rueda si aprietas con mucha fuerza. Si nunca has ajustado la tensión del cable, mejor deja el ajuste en manos de un mecánico.

  6. Revisa luces y catadióptricos

    Carga y enciende la luz delantera y la trasera y asegúrate de que los soportes las sujetan bien. Limpia los catadióptricos y cambia los que estén rotos.

    Ejemplo ilustrativo: la luz trasera funciona, pero baila y se gira hacia el suelo. En esa posición apenas se ve desde atrás, así que conviene apretar el soporte.

  7. Prepara el casco y la ropa

    Revisa el casco: grietas, hundimientos en la espuma o correas rotas son motivo para cambiarlo. Elige una chaqueta o un chaleco con elementos reflectantes y unos guantes para las mañanas frescas.

    Ejemplo ilustrativo: el casco se cayó de una estantería sobre un suelo de baldosas. Aunque no tenga daños visibles, tras un golpe fuerte puede proteger menos.

  8. Da una vuelta de prueba

    Recorre un tramo corto por una vía tranquila. Prueba todas las marchas, frena suavemente varias veces y presta atención a chasquidos y chirridos extraños.

    Ejemplo ilustrativo: en una de las marchas la cadena salta. Si no es por suciedad, conviene que ajusten el cambio en un taller.

Errores frecuentes

  • Salir tras el invierno sin revisar los frenos, con la esperanza de que «ya se soltarán solos».
  • Lubricar la cadena sucia sin limpiarla: el lubricante se mezcla con la arena y actúa como un abrasivo.
  • Echar aceite a chorro: el exceso atrapa polvo y mancha la ropa.
  • Inflar los neumáticos a ojo por encima del valor máximo indicado en el flanco.
  • Lavar la bici con agua a presión apuntando a los rodamientos.
  • Seguir usando un casco que ha sufrido una caída solo porque no tiene grietas.
  • Dejar la compra de luces para la primera salida de noche.

Otras opciones

  • Si no tienes tiempo o ganas de ocuparte de la bici, puedes dejar toda la revisión de temporada en manos de un taller.
  • Si dudas de algún componente, haz tú la parte casera y enseña los frenos y el cambio a un mecánico.
  • Si la bici ha pasado mucho tiempo a la intemperie, con frío o humedad, empieza revisando el óxido y los rodamientos: quizá necesite una reparación más seria.
  • Si montas poco, puedes espaciar las revisiones, pero los frenos y los neumáticos conviene mirarlos antes de cada salida.

Compruébalo tú

  • Cuadro y horquilla revisados, sin grietas ni abolladuras.
  • Manillar y sillín bien sujetos, sin holguras.
  • Neumáticos inflados dentro de los valores del flanco, banda de rodadura sin cortes.
  • Cadena limpia, lubricada y sin sobrante.
  • Las dos manetas de freno responden con firmeza y las zapatas no están gastadas.
  • Luz delantera y trasera cargadas y bien sujetas.
  • Catadióptricos limpios y enteros.
  • Casco en buen estado y bien ajustado; la vuelta de prueba, sin ruidos extraños.

Catálogo de artículos para lectores en español

Aquí irán apareciendo artículos independientes sobre el uso diario de la bicicleta, escritos expresamente para la versión en español de la guía: cómo circular de forma segura y respetando las normas de tráfico de tu país, cómo hacerte ver, cómo cuidar y guardar la bici y cómo salir en bici con niños. Queremos que cada consejo te sirva ya en tu próximo trayecto.

De momento el catálogo tiene un solo artículo, el que acabas de leer. Iremos añadiendo nuevos textos a medida que estén listos.

En qué estamos trabajando

  • Guardar la bici en un piso pequeño: trastero, balcón o pared, y qué tener en cuenta en cada caso.
  • Candado y aparcamiento: cómo atar bien la bici en la calle y por qué apuntar el número de serie del cuadro.
  • Pedalear con calor: hidratación, horarios y cuidado de la bici en verano.
  • Rotondas y cruces en bici: cómo colocarte y señalizar con claridad.
  • Cómo enseñar a un niño a montar sin ruedines.

Normas de la redacción

  • Los artículos de este catálogo se escriben por separado para cada versión lingüística y no son traducciones.
  • Algunos artículos enlazan a sitios de terceros, incluidos servicios de videojuegos; no controlamos su contenido, precios ni condiciones.
  • No publicamos publicidad de bicicletas, tiendas ni talleres, clasificaciones, precios ni opiniones.
  • Preguntas

    Respuestas breves sobre por dónde circular, cómo cruzar la calle, cómo cuidar la cadena y dónde pueden montar los niños.

  • Recorridos

    Recorridos de lectura: la primera temporada en bici, la bici con niños y los trayectos de otoño al anochecer.

  • Glosario

    Glosario: tipos de vías, zona peatonal, señales con el brazo, cuadro, transmisión, frenos, cubierta y revisión de temporada.

  • Secciones

    Las cuatro secciones de la guía: normas para ciclistas, seguridad y visibilidad, mantenimiento de la bici y niños en bicicleta.

Fuentes

  • Normas de tráfico de Rusia (PDD), secciones 19 y 24

La información sobre las normas sigue el texto de las normas de tráfico de Rusia vigente en la fecha de elaboración; antes de salir conviene consultar la versión en vigor, y si vives en otro país, revisa las normas de tráfico locales, porque cambian de un país a otro. Los consejos de mantenimiento son generales: si el manual de tu bicicleta dice otra cosa, sigue el manual, y deja las reparaciones complicadas, sobre todo las de frenos, en manos de un mecánico.